«Maurilio Santiago es un carroñero»: familias desplazadas lo acusan de no permitir su regreso, porque así obtiene dinero.
Personas en situación de desplazamiento forzado interno de Guerrero Grande, San Esteban Atatlahuaca, acusan a Maurilio Santiago, director del Centro de Derechos Humanos y Asesoría a Pueblos Indígenas A.C. (CEDHAPI), de lucrar con las medidas cautelares de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). Señalan que, al tergiversar el sentido de estas medidas, está impidiendo el retorno de cientos de familias que, desde 2021, se encuentran desplazadas.
«Las medidas cautelares no le dan derecho a impedirnos el regreso a nuestras casas. Cada vez que hemos intentado volver, él dice que no podemos porque la comunidad tiene una medida cautelar, pero eso es mentira: la medida no establece que no podamos regresar», señaló una de las víctimas.
También comentó que entre las personas desplazadas hay adultos mayores, niñas y niños, pero «a ese abogado no le importa. Cada vez que hemos intentado dialogar para lograr el retorno, este señor inventa ataques armados. Sabemos que aconseja a la autoridad para fabricar hechos y así mantener la medida cautelar. Es capaz incluso de enviar gente para agredir a la población y después culparnos a nosotros, los desplazados», reiteró.
Puntualizó que «a ese abogado no le conviene que las comunidades alcancen acuerdos de paz, porque se le caería su negocio. A través de estas medidas obtiene financiamiento de organismos internacionales. Sabemos que está detrás de los conflictos y que ofrece a las comunidades llevar sus casos a instancias internacionales, y las autoridades caen en su trampa. También sabemos que, cuando alguien es asesinado o ocurre una desgracia, inmediatamente busca a las víctimas para sacar provecho de la situación; es como un ave carroñera que va detrás de la desgracia».
Finalmente, expresó que esperan la intervención de las autoridades para que el director de CEDHAPI, Maurilio Santiago, permita que la paz llegue a su comunidad.




