Oaxaca

La fiesta se contó en cifras: 652 millones y 146 mil huéspedes para once días de julio

REDACCIÓN Comunicado
PUBLICADO 28 de julio de 2026

Oaxaca de Juárez, Oaxaca, 28 de julio del 2026.- Cada verano, Oaxaca aprende a medirse. La misma ciudad que despliega calendas, convites y ferias termina reducida, cuando el humo baja del Cerro del Fortín, a una tabla de porcentajes. La titular de la Secretaría de Turismo estatal, Saymi Pineda Velasco, presentó el balance final de la edición 94 de la Guelaguetza con una batería de datos que buscan traducir once días de fiesta a lenguaje de recaudación y ocupación.

El corte central: entre el 17 y el 27 de julio, la capital recibió a 146 mil 414 turistas y registró una ocupación hotelera acumulada del 79 por ciento. La cifra de visitantes representa 1,759 personas más que en 2025 —un aumento de 1.22 por ciento— y un crecimiento de 5.6 por ciento respecto a 2024.

La derrama económica estimada para esos once días fue de 652 millones de pesos: 12 millones más que en 2025 y 126 millones por encima de 2024. De cada peso gastado, 48 centavos se quedaron en el sector hotelero, 30 en alimentos y bebidas, 9 en artesanías, 8 en actividades recreativas y 5 en transporte local. La distribución dibuja quién cobra la fiesta y quién apenas la roza.

De cada peso que dejó la Guelaguetza, nueve centavos llegaron a las artesanías. El hotel se llevó cinco veces más.

Vista con el lente más ancho —del 1 al 27 de julio, el mes completo—, la ciudad sumó más de 278 mil turistas y una derrama acumulada de 1,138 millones de pesos. El crecimiento interanual, medido así, se estrecha: 1.27 por ciento más visitantes (3,478 personas) y 1.43 por ciento más derrama (16 millones de pesos). Los grandes números crecen; la tasa a la que crecen, no tanto.

El origen de quienes llegaron también quedó tabulado. El 71 por ciento fueron turistas nacionales, procedentes de 28 de las 32 entidades del país; Ciudad de México, Estado de México, Puebla, Jalisco, Morelos y Querétaro concentraron el 70 por ciento de esa procedencia. Un 24 por ciento fueron visitantes regionales y el 5 por ciento restante, extranjeros —de Estados Unidos, Rusia, Turquía, Suecia, Argentina y España, entre otros.

La fiesta que no cabe en el Cerro

Buena parte del balance se dedicó a lo que ocurre lejos del auditorio. Pineda insistió en que la Guelaguetza «no se vive solamente en el Cerro del Fortín», y las cifras acompañaron la idea: el programa Julio, mes de la Guelaguetza integró más de 140 actividades culturales, gastronómicas y artesanales, más 47 eventos y ferias alternas en distintos municipios y 8 expoferias en localidades semiurbanas.

Los eventos satélite tuvieron su propia contabilidad. Las tradicionales comités reunieron a 33 mil 700 personas en sus tres fechas. La Calenda de las Culturas atrajo a más de 78 mil asistentes a lo largo de 3.3 kilómetros de recorrido. En esas expresiones, seis de cada diez asistentes fueron residentes locales, 34 por ciento turistas nacionales y 6 por ciento extranjeros; el 63 por ciento las describió como espacios seguros para convivir en familia y el 98 por ciento dijo que volvería.

Casi cuatrocientos mil pesos de estadística para sostener una frase: la gente volvería. El 98 por ciento lo dijo. El otro dos por ciento no aparece en el resumen.

Dentro del auditorio, los dos Lunes del Cerro y su Octava sumaron más de 44 mil asistentes en cuatro presentaciones, con más de mil bailarines y músicos de las 16 culturas indígenas y el pueblo afromexicano en escena. La Guelaguetza de las azucenas —el desfile de delegaciones— reunió a 40 mil personas.

Más aviones, más asientos, más rutas

El otro gran bloque de datos fue el aéreo, el que sostiene la promesa de que «hay más caminos para llegar a Oaxaca». Con cifras preliminares al 25 de julio, el Aeropuerto Internacional de la ciudad de Oaxaca contabilizó 145 mil 636 pasajeros, un incremento de 10.59 por ciento frente al mismo periodo de 2025 y de 11.45 por ciento respecto a 2024.

A ese crecimiento se sumaron nuevas conexiones: vuelos charter Chicago–Huatulco, taxi aéreo regional Tuxtla Gutiérrez–Oaxaca y Tuxtla–Huatulco en alianza con AeroBalam, mayor frecuencia desde el AIFA y —el anuncio guardado para el final— una ruta nacional por estrenar, Puebla–Puerto Escondido.

Lo que el balance no dice tiene su propio peso. En mayo, la misma Secretaría había proyectado para esos once días una derrama superior a los 668 millones de pesos, cerca de 149 mil turistas y una ocupación hotelera del 83 por ciento. El cierre real llegó por debajo en las tres cifras: 652 millones, 146 mil visitantes, 79 por ciento de ocupación. La distancia entre la proyección de mayo y el corte de julio nunca se explicó desde el pódium.

Tampoco se detalló cuánto de esos 652 millones llegó efectivamente a las manos de quienes tejen, cocinan y bailan. La chef Celia Florián, invitada a la conferencia, deslizó lo que las tablas no capturan: que hay familias que regresan cada año a vivir la fiesta, y que el reto sigue siendo que la economía «incentive a la gente que trabaja tanto tiempo». Es la parte del balance que no se mide en porcentajes, y la que decidirá si la edición 95 se cuenta como celebración o como cuenta pendiente.

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