«El gobierno tiene el sagrado deber de dirigirse al pueblo con verdad.»
En el mes que honra la memoria del Benemérito de las Américas, la militancia y las comunidades organizadas en UBISORT, provenientes de las distintas regiones del estado de Oaxaca, informamos que el próximo 10 de marzo realizaremos una marcha pacífica en la ciudad de Oaxaca para hacer entrega formal de nuestro pliego de demandas 2026 al Gobernador del Estado, Salomón Jara Cruz, y al Secretario de Gobierno, Jesús Romero López.
Nuestro movimiento no surge de intereses particulares. Surge de una convicción profunda: la paz con justicia social es un derecho del pueblo, no una concesión del poder.
Quienes marcharemos el 10 de marzo somos pueblos indígenas, comunidades que históricamente han enfrentado marginación, pobreza extrema y abandono estructural. No hablamos desde el privilegio; hablamos desde la resistencia y la dignidad.
Reconocemos la voluntad política del Gobernador y del Secretario de Gobierno, así como el trabajo que se ha venido realizando en diversas comunidades. Ese respaldo ha sido palpable y ha representado avances importantes para la región triqui y otras comunidades organizadas. Valoramos la apertura al diálogo y la atención institucional que se nos ha brindado.
Sin embargo, la transformación que nuestros pueblos necesitan no puede descansar únicamente en la voluntad del Ejecutivo. Debe materializarse con la misma determinación en cada dependencia y en cada decisión institucional. La pacificación requiere coherencia integral del Estado; cuando una parte avanza, pero otra se detiene, el proceso pierde fuerza.
Para los pueblos indígenas en condición de alta y muy alta marginación, la paz no es un discurso político: es la diferencia entre el miedo y la tranquilidad; entre la migración forzada y la permanencia digna en nuestra tierra. La pacificación triqui no es solamente ausencia de violencia: es presencia del Estado con educación, justicia, desarrollo y respeto a la autonomía comunitaria.
En el ámbito educativo, los pendientes acumulados impactan directamente en nuestros niños y jóvenes, quienes no pueden seguir siendo afectados por retrasos administrativos o decisiones que no llegan a tiempo. Dependencias como el Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO) mantienen asuntos sin resolución que afectan la estabilidad escolar y generan incertidumbre en familias que ya enfrentan condiciones económicas extremadamente difíciles. Cuando la educación falla en un pueblo indígena en pobreza extrema, no solo se afecta un ciclo escolar; se profundiza la desigualdad histórica. No puede hablarse de justicia social si las nuevas generaciones siguen enfrentando obstáculos estructurales. La educación es herramienta de transformación y emancipación; no puede convertirse en un pendiente burocrático.
De igual manera, la paz verdadera exige justicia. Los asuntos que competen a la Fiscalía General del Estado de Oaxaca deben avanzar con responsabilidad y diligencia. Sin verdad y sin aplicación de la ley, la impunidad debilita la confianza y pone en riesgo los avances logrados.
Nuestros pueblos han demostrado madurez política, voluntad de reconciliación y compromiso con la estabilidad. Hemos apostado por el diálogo incluso en contextos adversos. Hoy pedimos coherencia institucional para consolidar ese esfuerzo colectivo. Los pueblos indígenas no somos beneficiarios del Estado; somos sujetos de derechos. Nuestra marcha será pacífica, organizada y disciplinada. No caminamos contra nadie. Caminamos por el derecho histórico de los pueblos indígenas a vivir con dignidad, igualdad y paz verdadera.
El 10 de marzo no será un acto de confrontación. Será un llamado de conciencia. Porque la paz sin justicia es frágil, la justicia sin educación es incompleta, y la transformación sin los pueblos indígenas es imposible. A partir del 10 de marzo, iniciaremos una etapa permanente de organización y seguimiento institucional, porque los pueblos indígenas no solo demandan atención: también están listos para ser protagonistas en la transformación de Oaxaca, desde sus comunidades y con visión de futuro.




